Cuatro Milagros

El 2 de abril tuve la enorme alegría de enterarme, según una prueba de sangre que acierta en un 98% de las ocasiones, que Botoneta es una niña. Ya lo presentía desde el principio del embarazo, así que para mi fue solo esperar que la ciencia confirmara lo que mi corazón ya sabía. Ha sido igual con mis cuatro hijos, durante cada embarazo ha reinado un presentimiento de que es lo que llevo dentro. Instinto materno? Intuición? Ni se a que se debe, solo se que para mi es parte de la historia de cada uno de mis hijos.

Saber desde antes de que me lo digan ❤

Hasta el momento este embarazo ha sido tan noble y tan “fácil” comparado al de Noah y Gael que a veces me cuesta creer que si es posible seguir con el ritmo normal de la vida de uno, al mismo tiempo que sucede la milagrosa gestación. Dar clases, manejar, salir a caminar y sentir el sol en mi cara cada mañana, todas cosas sencillamente maravillosas que no pude hacer mientras vivían los gemelos. Hasta he sentido culpa de que todo siga “como si nada”… Ha sido alegría tras alegría, y miedo. Mucho miedo, pero más que el miedo Amor e Ilusión como ninguna otra ocasión puede crear.

Durante estos dos últimos años tenía la idea de que los comentarios insensibles sucedían más en ocasiones de pésame o momentos difíciles pero me ha dejado sorprendida la reacción y las palabras de algunas personas al enterarse de nuestra suerte con Botoneta. Hoy a mi esposo le dijeron: “bienvenido al mundo de ser papás… ya veras que será la experiencia más hermosa de tú vida” “Te espera algo maravilloso ser Papá… y de una chica! Te vas a volver loco de la alegria”

</3 Realmente no puedo entender que lleva en la cabeza alguien que escribe o dice eso.

Hiram tiene 16 años de ser papá de nuestra hija Eva y 2 años de ser papá de Noah y Gael. Y si… si si si si me molesta que no tomen en cuenta nuestros otros hijos: Eva por no ser hija “biológica” y Noah y Gael porque no tenemos la dicha de estarlos criando.

Los hijos crecen en el corazón, el amor que sentimos por ellos se vive día con día. Sean hijos biológicos, adoptados, angelitos. Los hijos son para siempre.

También tengo que admitir que así como hay uno que otro que sale con algo hiriente, la gran mayoría nos hace sentir que entienden la verdad: que Hiram también es el papá de Eva, y que Noah y Gael son parte de nuestra historia para siempre, una parte que no se puede borrar. Que mas allá de la muerte está el Amor que continúa creciendo conforme nos vemos forzados a continuar nuestras vidas sin ellos.

Que Botoneta (aun no hemos decidido el nombre!) no viene a reemplazar a nadie y que su historia será única y hermosa por si sola. Milagrosa, como cada vida que viene al mundo. Maravillosa, frágil y pasajera como cada uno de nosotros. Con propósito y causa como han sido y continúan siendo cada uno de nuestros cuatro milagros.

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