El Cielo Huele a Manzanilla

No se si será normal estar un poco obsesionada con la muerte. Me pregunto si todos los papás con hijos muertos lo están, porque yo desde que Noah y Gael murieron pienso en la muerte todos los días. No es una exageración, ni tampoco es que esté deprimida ni loca, creo que simplemente pienso en la muerte como algo mas natural, le perdí el miedo. Considero que cada día y cada momento que vivo puede ser el último. Además, la muerte es lo que (espero) me va a reunir con ellos dos de nuevo algún día.

Llevo unos cuatro años de buscar videos, entrevistas y documentales acerca de que pasa cuando uno se muere. He buscado todo lo que tiene que ver con la gente que ha muerto y regresado a la vida para contarlo. Muchos describen el cielo o el infierno, yo lo que busco escuchar, mas que que existe un lugar, es que sus familiares ya fallecidos lleguen a recibirlos cuando pasan a su “próxima vida”. Cada vez que lo escucho lo quiero creer mas y mas. Es un momento que me trato de imaginar a menudo.

Noah, Gael y yo. Juntos de nuevo como antes, como siempre.

Ilana tiene una manera muy particular de conectarme con los gemelos. Digo, ella es ella, de eso no hay duda alguna. Es mas, cada día ella es mas ella. Sin embargo mentiría si digo que no hay momentos donde ella me acerca a ellos, y a lo que pudo haber sido. Hay ratos donde ella, aparte de ser ella, me lleva al cielo: al cielo del amor, porque no se puede describir de otra manera. Y ahí me encuentro con ellos dos siempre: En el hermoso cielo del amor.

En lo mas sublime nos reunimos, en aquel espacio que uno guarda solo para lo insuperable, lo indescriptible. Así debe ser el cielo a mi parecer… Cuando de noche Ilana se adhiere a mi cuerpo buscando conciliar el sueño, yo me encuentro sin pensarlo respirando profundo el aroma de su pequeña cabecita, sus rizados cabellos huelen a manzanilla. Mi corazón se ensancha, mis ojos se humedecen. Es sublime tener un pedacito de cielo aquí conmigo.

13626341_862033900593580_2246138531633131465_n

 

 

En su tercer cumpleaños <3 <3

Amados peques:

Estos primeros días del año han sido tristes para mi. No se si es porque se acerca su cumpleaños, o por la falta de sueño debido las “malas” noches con ilana, que en realidad son buenas… las malas las viví cuando ustedes se me adelantaron. Tal vez es la nostalgia de haber pasado estas fechas con ella por primera vez y sin ustedes una vez mas. Me siento agotada y como si tuviera La Tristeza clavada en el pecho. Cuando estoy así saben que no hay mucho que hacer, dejo los días pasar y procuro guardar silencio. Es tan poca la gente que entiende y que no trata de ponerle “curitas” a mi dolor.

“Por dicha ahora tenés a Ilana, debe ser más fácil”

“Ya han pasado tres años, seguís poniéndote triste?”

“El tiempo cura todas las heridas”

“Dios sabe lo que hace”

Esa última es la peor.

Cualquiera que relacione a Dios con la muerte de ustedes es la peor.

Hago lo que necesito hacer: escribo, lloro, recuerdo, camino, me pierdo en los atardeceres… en cualquier cosa que me sane un poco. Como se ha hecho costumbre para esta época del año, me consume la culpa que se ha convertido en mi fiel compañera en este trayecto.

3 años. Estarían en algún Pre Kinder? En Maternal?

Rodillas raspadas, tierra, regueros por todos lados, obras de arte hechas por sus diminutas manitas, clases de gimnasia, de natación, bicicletas, patinetas. Nunca sabré si les gusta bailar como a su papá y a mi. Nunca veré sus sonrisas ni escucharé sus te amo, salvo con mi corazón.

En esta vida, nunca podré encontrar sus ojos buscando los míos.

Por eso es que los busco en la luz, al mirar el cielo, en los pájaros y las mariposas que me rodean cada día. Los busco y los encuentro por todas partes… Como si jugáramos a las escondidas, hasta que nos volvamos a encontrar. 

Como cada año, voy al cementerio en su cumpleaños. Esta vez con su nueva hermanita además de su hermana mayor y por supuesto su papá. La gente normal pensará que es locura, pero y que si les canto? Si les pongo música? Si les hablo tendida sobre su lápida.

Ustedes son amados. Son extrañados. Son la luz de mi vida. Son el motor que me ayuda cada día a ser mejor.

Ustedes Son. Por eso hago lo que creo necesario para sentirme más cuerda de esta locura que me dejó su ausencia…

Les mando todo mi amor por siempre y no se olviden de cuanto amo ser su mamá. Espero que el cielo sea todo lo que imagino y más… feliz cumpleaños.

Besos y abrazos,

Mami

86e602851e35301bad0c2d62829c4d45

Preguntas Incómodas y Saludos Desde el Cielo

La semana pasada me preguntaron 2 veces por Noah y Gael. Gente que no sabe que murieron. En una ocasión mi esposo y yo visitamos un restaurante al que frecuentábamos mucho cuando yo estaba embarazada con ellos y el salonero nos conocía. De un pronto a otro durante la cena charlamos un segundo y de la nada nos hace la pregunta:

“Y sus bebés?”

Al principio pensé que nos confundía con alguien mas y le dije “No tenemos bebés.” Pero cuando volví a ver a mi esposo a los ojos supe. El si recordaba que el salonero nos había atendido estando Noah y Gael. Entonces entendí… pero ya era muy tarde para arreglar o explicar mi respuesta. Me sentí como una idiota, hubiese querido que Hiram respondiera porque el hubiera pensado mejor su respuesta, pero yo me apresuré.

Es difícil describir lo que se siente al escuchar esa pregunta aún 2 años después. Nos sigue pasando. Hermoso pensar que los recuerdan, hermoso tener la oportunidad de hablar de ellos. Aunque sea para explicar que la historia no terminó como esperabamos.

Hay otra pregunta que es incómoda, pero esta me la hace gente que no me conoce del todo.

“Es su primer embarazo?”

Nunca sé que responder. No, es mi tercer embarazo, pero mi cuarto hijo, pero es el segundo que espero poder criar aquí en la tierra conmigo? Tengo una hija viva, gemelos que se murieron y viven en el cielo y ahora este nuevo bebé? Tres embarazo, cuatro hijos, solo dos viven?

Supongo que sonaría como una loca explicando todo eso y aun así la gente se quedaría como: eeehhhhmm okey… seguido por un silencio incómodo y esa expresión de uy-para-que-pregunté-mejor-me-hubiera-quedado-callado.

Cara a cara todo es tan complicado, en cambio escribir es tan sencillo.

Podría solo decir “No” sin ofrecer mas explicaciones pero me cuesta ser así. Hiram dice que me complico la vida dando explicaciones innecesarias pero es mi manera de ser.

La verdad es que es un regalo para mi compartir la historia de Noah y Gael. Quisiera poder hacerlo más a menudo. Es hermoso hablar de ellos pero es incómodo para muchas personas y hay días en que claro, se me hace difícil. Por eso es que este blog es tan valioso para mi.

Es mi voz. Mi verdad. Está ahí siempre.

Y el que quiere entra y lo lee en la privacidad de su casa sin tener que verme a los ojos mientras explico lo inexplicable.

Es por eso que escribir mi historia tiene sentido para mi. Sin importar como respondo a esas preguntas incómodas que no tienen una respuesta “correcta”. Sin importar si me apresuro y digo algo de lo que después me voy a arrepentir, o si abro mi corazón y digo la verdad. Cuando hablo de ellos alguna gente se muestra incómoda y cuando no los menciono siento que estoy traicionando mi historia, mi verdad. Después de todo siguen siendo mis hijos.

*Estoy en medio de escribir esta entrada y salgo a abrir la puerta de mi balcón. Lo primero que veo son los gemelos idénticos varones de mi vecina desayunando afuera de su casa, a la par de la mía. Mi amiga Tova me diría: Te mandan saludos desde el cielo ❤

1517632_704273536271375_362882124_n

Tristeza Acumulada

Esta semana ha sido infernal. Es como si mi dolor hubiera “retrocedido” un año entero o más. Siempre he escuchado decir que el duelo no es lineal, que va y viene a su antojo y estaba clara con ese dato. Pero… *respiro profundo*… Estos días.

Creo que tiene que ver con algo.

Cada día sin planearlo me doy permiso.

Permiso de llorar un rato, de estar triste un rato, de pensar y recordar.

Nadie se da cuenta, es algo mío que necesito para sobrevivir.

La semana pasada tuve demasiado trabajo, durante casi 4 o 5 días pasé ocupada día y noche. Creo que la tristeza se me acumuló. Y cuando terminaron esos días tan intensos *respiré profundo* y salió absolutamente todo lo que guardé. Que agotamiento tan inexplicable no querer salir de la cama, que tristeza tan profunda no haberme dado la libertad de llorar esos días.

Todo estaba ahí, acumulado.

Esperando salir.

Tantas lágrimas guardadas.

Espero vengan mejores días, donde puedo “distribuir” mi tristeza mejor. Más que ya casi se acerca su segundo cumpleaños en el cielo ❤ Estas fechas me recuerdan tanto a todo.

Distribuir, parece que será clave para sobrevivir </3

Image