¿Según tu Fuerza Así Será tu Castigo?

“Dios le manda las pruebas mas difíciles a sus soldados mas fuertes”

En un corto resumen esa frase me rompe el corazón. En las pocas ocasiones que me la han dicho siento que me están informando que por ser tan fuerte me tocó la prueba mas difícil. Como si yo hubiera escogido ser fuerte, es mas ni siquiera me considero lo que la gente llama “fuerte”. Soy hipersensible y extra vulnerable. Lloro por todo y las cosas me afectan más de lo que deberían, los que me conocen bien son testigos.

Mi vulnerabilidad puede que sea mi peor debilidad pero también es mi mas grande virtud. Se equivocan cuando me llaman fuerte, valiente quizás, pero fuerte? No…

Después de la muerte de un hijo uno continúa porque no tiene opción.

¿Y si sacamos a Dios de la ecuación? Mis hijos murieron por una enfermedad. Me tocó vivir esto porque tuve mala suerte, no por karma, ni porque soy mala, ni porque “Dios sabe lo que hace” No…

¡Dios NO me escogió para ser mamá de un ángel! ¿Saben porque no lo creo? Porque Dios es bueno y yo, que no soy ni la mitad de buena, NO LE DESEARÍA ESTO NI A MI PEOR ENEMIGO… ¿Creen que me siento halagada cuando me dicen que Dios me “escogió” para esto? Lo que me siento es insultada. Además me produce ira con Dios, si fuera que el escogió esto para mi, prefiero seguir imaginándolo como El que me ama enormemente.

Ya se que mucha gente encuentra consuelo en estas frases, eso lo respeto pero no lo puedo compartir. Así que: si sos como yo, y no entendés como la gente puede decir palabras como esas a alguien después de la muerte de un hijo NO ESTÁS SOLA.  Te acompaño, yo no entiendo porque “Dios es bueno” cuando mi bebé nació sano y no “es malo” cuando mi bebé se murió. Tampoco entiendo como Dios me podría odiar tanto como para hacerme pasar por esto cuando El creó el amor incondicional de la maternidad y lo sembró en mi corazón. El no “se llevó” a mis hijos. El síndrome de transfusión feto fetal me los quitó. Prefiero odiar y maldecir a esa enfermedad si algún día necesito hacerlo.

A Dios prefiero mantenerlo lejos de todo este enredo. Así puedo continuar mi relación con El sin estar peleando constantemente.

El está, ha estado siempre y es Bueno. El no me “escogió” para quitarme a mis hijos en vida. Tampoco me mandó la peor prueba porque cometí el error de ser fuerte, simplemente soy un ser humano al que le pasó lo que nadie quiere que le pase… que le puede pasar a cualquiera: malo, bueno, fuerte, débil. No hay un denominador común entre los que hemos perdido hijos y me niego a pensar que las pruebas mas difíciles les son enviadas a las personas mas fuertes. No podría creer en un Dios así, mi corazón no me lo permite. Prefiero sacarlo de la ecuación para tener algo de paz… Al menos yo puedo asegurar después de 4 años de vivir con este dolor, que eso es lo que mas me funciona.

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Desde los Ojos de una Abuela

Hace unos días mi mamá publicó esto en su muro personal de Facebook… me encantó porque es su perspectiva como abuela de la experiencia de haber perdido a sus nietos. Ella también ha dolido inmensamente al igual que nuestra familia. Se los comparto porque mucha gente me pide leer la perspectiva de otros familiares acerca de la muerte de Noah y Gael. Aquí les va algo de los sentimientos de mi hermosa mamá.

Esta noche cuando llegue a acostarme leí lo que Maripili había escribo en su blog sobre los gemelitos: Mi hijo nació, porque no me preguntaron si quería verlo?

Y es que precisamente esa misma noche que mi hija escribió este mensaje, yo había recordado la historia que vivimos con Noah y Gael porque unas amigas que no había visto hace tiempo me preguntaron que había pasado.
Al leer lo que escribió mi hija, me pregunté, qué sentí yo como abuela? Que sentí al ver sufrir a mi hija, mi nieta Eva y mi yerno Hiram y además perder a mis gemelitos? Qué viví? Como fue mi dolor?
En realidad tengo que decir que me paralice, me congelé……. No sabía que decir, como actuar, qué pensar??? Me dolía el corazón por haberlos perdido, y a la vez veí la cara de mi hija y el alama se me desgarraba, volvía a ver a Hiram y no podía sostenerle la mirada tampoco, sus ojos estaban hinchados de llorar…….. Eva no estaba presente, después me tocaría enfrentarme a ella, porque esa noche me fui a dormir con ella
Jamás, jamás lo esperé…… nunca me imaginé un desenlace tan duro, tan cruel….. ya estaban para nacer, había sido un embarazo difícil, de muchos cuidados, pero creíamos que había válido la pena.
Con resignación, impactada, con asombro, con dolor, en estado shock había quedado, y creo que me duro varios días, tal vez meses, o quizás años….. todavía lloro cuando recuerdo el evento.
Sufrí por ellos, sufrí por mi hija, por Eva y por mi yerno. No había lugar para donde volver a ver, la casa se lleno de dolor, de pesadumbre, de neblina…… No sabía que decirle a Maripili, recuerdo que ella me preguntó: Mami que hice mal? Y le contesté: Nada mi amor, nada, la vida a veces es así. Tampoco me permitieron ver a Noah, me decían que estaba en la morgue y me quedé paralizada, no pedí verlo, aunque después tendría la dicha de verlo. A Gael si lo ví, luchando por vivir en la encubadora, muy cansado…. Salí y le pregunté al doctor, usted cree que viva? Y me dijo: no, no va a vivir. Me fui para la habitación de mi hija, con el corazón hecho un puño, sin poder decirle lo que el médico me había dicho, nuevamente paralizada, en silencio, tragándome las palabras, evitando sentir, sin mostrar mi deseperación…..
Llegué a la casa a estar con Eva, las dos estábamos paralizadas, debo explicar que Eva se iba al día siguiente en su crucero de 15 años, ella me había invitado, me dijo que quería que la acompañara, yo me sentí muy orgullosa y por supuesto, pague todo el paquete, y como es ella me advirtió: eso si Tita yo voy a dormir con mis amigas, pero nos vamos a estar viendo, ella siempre sincera y llana conmigo, pero ya no podía irme y dejar a Maripili e Hiram con ese dolor……
Esa noche nos acostamos a dormir, y a las 12 sonó el teléfono para darnos la segunda mala noticia, Gael había muerto…….. paralizadas y resignadas, como quién lo esperaba, pero guardando la esperanza que tal vez Dios haría un milagro, recibimos la segunda mala noticia, había muerto Gael el que creímos que viviría.
Eva por otro lado me decía: Tita me siento irresponsable irme en mi crucero, se murieron mis hermanitos……. Y le dije: mi amor, ya ellos no están aquí con nosotros, pero solo una vez en la vida se cumplen 15 años y todo esta listo para que te vayas, tu mama y papa dicen que lo hagas…….
Y así al día siguiente, paralizadas las dos, caminando como zombies, nos fuimos al aeropuerto para que disfrutara de su viaje de 15 años, marcado con el dolor de la muerte de sus hermanitos.
El dolor de Maripili e Hiram era tan tan grande que me pidieron que fuera a recogerlos a la morgue para colocarlos en el ataúd blanco, blanco, como sus corazones, mentes y almas. Entré al lugar y me coloqué frente a dos cobijitas blancas, una al lado de la otra…….. las ví y dije, tengo que desdoblarlas y verlos…….no sabia, no quería, no entendía……. Y procedí a verlos…… tengo que explicar que viví un momento sublime, un momento espiritual…… a la vez que lloraba y oraba gritaba, Jehová dió, Jehová quitó, sea su nombre bendito y empecé a orar al ver la perfección de su creación, eran iguales, exactamente iguales, quién podía hacer dos seres humanos tan tan iguales solo EL. Lloraba y oraba, oraba y lloraba, lo alababa, solo EL podía haberlos hecho asi, eran 2 muñequitos, sus pestañas, sus ojitos cerrados para siempre, sus boquitas nunca las vería sonreír, sus manitas, sus piernas, sus…. eran exactamente iguales y si recuerdo que les dije la alegría que nos dio saber que eran gemelos, les dije lo felices que habíamos sido mientas los esperábamos, les dije que los amaba con todo mi corazón……. Los tome con mucho cuidado y empecé aponerles sus ropitas, los envolví y los coloqué uno al lado del otro en le ataúd. Así como habían estado en el vientre juntitos, ahora se iban juntos ….. para siempre.
Esta es una historia triste, muy triste, pero también es una de mis anécdotas con mis nietos Noah, Gael y Eva.
Las cosas no suceden por casualidad, estoy escribiendo esta historia y en la música que esta puesta escucho la canción: Yo te extrañaré desde el cielo…… ellos cantándome, son bellos mis angelitos.

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